El Popol Vuh es un relato épico basado en las leyendas de la extraordinaria civilización maya-quiché que habla sobre la creación del mundo. El Popol Vuh nos relata la creación y el crecimiento de los árboles y la vegetación, que precedía al hombre, y luego de los animales, a los cuales se les dio un paraje especial. Con varios elementos se ensayó el material para hacer al hombre, hasta que el maíz fue el definitivo. Los señores de Xilbalba: Sangre, Ictericia, Cráneo e Infortunio, que vivían en el mundo subterráneo querían desaparecer a los hombres para quedarse como dueños absolutos de la Tierra, pero esto no fue posible. Un día Ixquic (campesina simple), estaba en el campo y se dirigió a un árbol del cual salía una voz que le dijo: - Tu vas a ser la madre de mis hijos, así que dirígete a la casa de la abuela y dile lo que te acabo de decir. Ixquic obediente se dirigió a la casa de la abuela con ayuda de las aves mensajeras. Al llegar la abuela la recibió muy mal y le preguntó qué era lo que deseaba, y ella le dijo todo lo que le había dicho el árbol, pero la abuela no le creyó y le dijo que si eso era cierto tendría que pasar por unas pruebas: primero le dijo que fuera al campo y que trajera un canasto lleno de maíz y así fue y luego le dijo que si esos eran sus nietos tendrían que nacer en lo más alto de la montaña y entre espinas y que al tercer día tendrían que regresar caminando con sus propios pies y crecidos. Al tercer día regresaron tal y como lo había dicho la abuela, ésta se quedó sorprendida y les dijo que si querían vivir ahí tendrían que atender a sus otros nietos y a ella, Hunahpú e Ixbalanqué, sin reclamar dijeron que así sería.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
lunes, 5 de noviembre de 2012
Biografía
Esta obra no tiene un autor definido ya que fue una traducción y recopilación por diferentes personas, fue descubierta por Francisco Jiménez quien encontró el original en un convento, la primera y segunda traducción fue hecha por el guatemalteco Padre Ximénez, en 1861 se hizo una traducción al francés por el abate Charles Etienne Brasseur de Bourgourg.
Basándose en la original en Quiché y la del P. Ximénez; en 1913 se realizó una traducción al alemán por Noah Elieser Pohorilles quien también publicó en 1925 otra versión en francés; en el año de 1927 se editó una versión realizada por J. Antonio Villacorta y Flavio Rodas aunque ésta contiene algunos errores en los nombres de los dioses, pero la versión más confiable es la hecha en 1947 por Adrián Recinos.
Basándose en la original en Quiché y la del P. Ximénez; en 1913 se realizó una traducción al alemán por Noah Elieser Pohorilles quien también publicó en 1925 otra versión en francés; en el año de 1927 se editó una versión realizada por J. Antonio Villacorta y Flavio Rodas aunque ésta contiene algunos errores en los nombres de los dioses, pero la versión más confiable es la hecha en 1947 por Adrián Recinos.
Personajes
HUNANPÚ: Uno de los gemelos, inteligente, poderoso, dominaba todas las artes ocultas.
IXBALANQUE: Uno de los gemelos, inteligente, poderoso, dominaba todas las artes ocultas.
IXBALANQUE: Uno de los hermanos Ahpú, bueno y noble.
IXQUIC: Madre de los gemelos, virgen y pura los concibió gracias a los espíritus de los Ahpú.
HUNBATZ: Hermano de los gemelos, hijo también de uno de los Ahpú, malo y envidioso.
HUNCHOUÉN: Hermano de los gemelos, hijo también de uno de los Ahpú, malo y envidioso.
VUCUB CAQUIX: Hombre prepotente, engañoso, vanidoso, sentía que su poder era igual o mayor que el de los mismos dioses.
ZIPZCNÁ: Hijo de Vucub Caquix, igual de vanidoso, antipático y mentiroso, además creía que era el hombre más fuerte del mundo.
CAPRAKÁN: Hijo de Vucub Caquix, igual de vanidoso, antipático y mentiroso además de creer que podía sacar luz de los montes.
HUN CAMÉ: Señor de Xibalbá, malo, despiadado.
VUCUB CAMÉ: Señor de Xibalbá, malo, despiadado, cruel, le gustaba torturar a la gente.
IXMUCANÉ: Señor de Xibalbá, malo, despiadado, cruel, le gustaba hacer a la gente, injusto, prepotente, corrupto y convenenciero.
Personajes
TEPEU: Dios creador fuerte y poderoso.
GUCUMATZ: Dios creador fuerte y poderoso.
HURAKAN: Dios creador fuerte y poderoso.
BALAM QUITZE: Además de ser el que guaba a los pueblos, uno de los primeros hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.
BALAM ACAB: Podía hablar con Tojil uno de los dioses más importante para ellos uno de los primeros hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.
MAHUCUTAH: Uno de los primeros hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.
IQUI BALAM: Uno de los primeros hombres, inteligente, fuerte, dedicado, agradecido y considerado.
TOJIL: Dios principal ya que fue el que les dio el fuego.
HUNANPÚ: Uno de los hermanos Ahpú, bueno y noble.
De Que Trata?
Este libro es una recopilación de varias leyendas provenientes de los diversos grupos étnicos que habitaron la tierra Quiché, es decir el sur de nuestro país y parte de centro América; que más que un sentido histórico tiene un valor e importancia hablando de lo religioso.
Es una narración que trata de explicar o contar de alguna manera su origen y los diversos fenómenos que ocurren en la naturaleza.
A la llegada de los españoles todos estos libros fueron quemados o destruidos ya que sólo querían imponer su religión y no respetaban la cultura y tradiciones de estas étnias. Aún así muchos de estos libros tienen demasiada importancia en sus culturas, tradiciones y formas de vida.
Además relata que según el Popol Vuh, el mundo era nada hasta que los dioses, el Gran Padre (creador) y la Gran Madre (hacedora de formas) decidieron generar la vida. La intención de ambos era ser adorados por sus propias creaciones. Primero crearon la Tierra, después los animales y, finalmente, los hombres. Éstos fueron inicialmente hechos de barro, pero como el intento fracasó, el Gran Padre decidió extraerlos de la madera. No obstante, los nuevos hombres eran altivos, vanidosos y frívolos, por lo que el Gran Padre los aniquiló por medio de un diluvio. Pese a este suceso los dioses no desistieron y en una última tentativa crearon a los hombres a partir de granos de maíz molidos y de los cuerpos de aquellos a cuatro mujeres.
Una vez constituidas otras tantas familias, los dioses, temerosos de que a sus criaturas pudiera tentarlas la idea de suplantarlos en sabiduría, disminuyeron la vista e inteligencia de los ocho. El Popol Vuh también relata las hazañas de dos hermanos gemelos, Hunahpú e Ixbalanqué, vencedores de las fuerzas malignas e hijos de una de aquellas mujeres que, pese a su virginidad, los concibió de manera milagrosa.
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